miércoles, 27 de agosto de 2014

114. LA MEDICACIÓN EN EL TDAH


Fuente: Pilar Vergara

Querid@s amig@s:
No se para de hablar del TDA y TDAH, de la medicación y como es normal hay opiniones para todo.
La mayoría conoce mi opinión por las publicaciones en Facebook y los comentarios que haya podido hacer, pienso que es un error que pagaremos caro en la siguiente generación y defiendo a capa y espada la investigación de cada caso a fondo e intentar ir a la causa del problema y no a la sintomatología.
Os dejo la carta de una madre con 2 hijos diagnosticados y uno de ellos tratado con pastillas. Entiendo que cada caso es distinto y no digo que no haya casos en que la medicación sea la única vía, pero también veo en mi consulta cada día con la ligereza que se diagnostica y se prescriben los fármacos, vamos a lo rápido y fácil, pero, ¿Eso significa que es la mejor solución para nuestros hijos? ¿No nos pesará el día de mañana?¿No nos paramos nunca pensar el tremendo interés que hay detrás de las farmaceúticas?
Os dejo con la carta y cada uno que se haga estas preguntas a si mismo, lo fácil es seguir la corriente y no pensar, lo difícil es enfrentarse a todos y plantarse.
 
A quien pueda interesar:
 A través de estas líneas, solo pretendo contar mi experiencia (mejor dicho, la de mis hijos), después de que los mismos hayan finalizado su terapia visual:
Soy madre de 2 niños, de 14 y 12 años de edad respectivamente. Los dos han sido diagnosticados de TDA,  la mayor con hiperactividad, y el menor, sin ella. Con ambos he tenido problemas de consideración en el colegio, afortunadamente sin fracaso escolar, pues tengo la suerte de que los dos son inteligentes y aprenden casi del aire, pero ello no ha impedido que en el cole se hayan visto relegados como los malos, traviesos, molestos, etc.… en el caso de mi hijo, con 9 años, le calificaban como el ”vago-revago”. Obvio decir como estaba la autoestima de mis hijos…, por los suelos.
Después de acudir a un gabinete psicológico con mi hija mayor (entonces tenía 9 años), de rellenar unos cuestionarios (padres y profesores) completados cuando más cabreada estaba con la situación, y de pasar la niña unos Test DSM, fue diagnosticada de TDAH. Al día siguiente ya le había prescrito medicación (Concerta). Lógicamente, comencé a darle la medicación, pensando que servía la solucionar un problema. Con el tiempo observé que sólo servía para mitigar y camuflar algunos síntomas (sobre todos el exceso de actividad física) pero continué medicándola por prescripción médica.
Poco tiempo después empezaron a surgir los problemas con mi hijo (en torno a los 8-9 años), actué de forma diferente (ya se sabe, de los escarmentados nacen los enseñados…). También fue diagnosticado de TDA (sin hiperactividad), a través de los cuestionarios y test DSM. Pero en este caso actué de forma diferente: me dediqué a buscar las causas del problema y soluciones, y no me fijé tanto en los síntomas.
Aquí es donde me llama la atención el artículo. Después de dar muchas vueltas, tuve la suerte de dar en mi ciudad (Albacete) con una Optometrista Comportamental que profundizó en los problemas de mi hijo, evidenciando la necesidad de una terapia visual que después se complementó, a raíz de una consulta con un prestigioso Neurólogo catalán (Dr. Ferré), con un tratamiento para integración de reflejos y estimulación del cuerpo calloso del cerebro para tratar el problema de lateralidad que se evidenciaba como causante de base. Todo se complementa con tratamiento psicológico para mejorar la autoestima del niño, ejercicios de atención y favorecer sus relaciones sociales, pues no olvidemos que a los 10 años la autoestima del niño era prácticamente inexistente, hasta el punto de adoptar la decisión de cambiarle de colegio, lo que fue un acierto.
Afortunadamente, la terapia ha comenzado a dar sus frutos y hemos evitado, en el caso de mi hijo, la medicación.
Tal es el caso que, a pesar de que mi hija estaba medicada y obtiene buenas notas en el cole, también en su caso he preferido profundizar en las causas del TDAH para buscar soluciones. Consulte con la Optometrista y con el mismo Neurólogo, quienes, después de muchas pruebas, me confirmaron casi lo que ya sabía: mi hija no tiene TDAH, ni existe motivo para medicarla con anfetaminas a diario (después de tres años de medicación). Tan sólo evidencia un problema de visión muy considerable (y tratable con la terapia visual oportuna), además de un problema de bloqueo probablemente causado por el excesivo estrés que sufrí durante la gestación de mis hijos y en sus primeros años de vida, causado por la pérdida de una hija anterior: los hijos no son ajenos a nuestros miedos y a nuestro estrés, incluso desde el momento de la gestación.
Actualmente, mi hija de 14 años ha finalizado su terapia visual y yo le he   suprimido la medicación sin haber notado demasiado cambio en su conducta. En el caso de mi hija coincidimos con la pubertad (etapa idiota donde las haya), pero afortunadamente sus resultados escolares son bastante buenos. Incluso se percibe en ella un interés por la lectura que yo daba por descartado incluso estando medicada.
Espero que este testimonio resulte útil a otras personas que, como yo, estarán dando tumbos de un sitio a otro, e incluso medicando a sus hijos con cierto reparo. No duden en investigar las causas, probablemente encuentren algo que puedan solucionar y evitar una medicación que sin duda, a la larga, tendrá sus consecuencias…
Un saludo,
Antonia Martínez.
Albacete.

sábado, 2 de agosto de 2014

113. IMITAR LO QUE ES NATURAL NOS PERMITE AVANZAR




Este texto ha sido enviado por un padre de una niña con lesión cerebral. Tras haber investigado y haber acudido a varios profesionales que buscan reorganizar el sistema nervioso de su hija, el autor nos deja estas sabias reflexiones fruto del trabajo diario durante años con su pequeña.
Pide que se le mantenga en el anonimato, pero agradecemos enormemente su aportación.
¡Gracias!
 
 
Nuestros hijos, como cualquier otra persona, tienen una identidad genéticamente establecida. Por tanto, esta identidad, es invulnerable e indestructible. En ella están definidos todos los procesos de desarrollo del ser humano. Guiando la etapa de gestación, el propio parto y todo lo que posteriormente realizamos y tal como lo realizamos. Nuestro desarrollo, sigue unas etapas genéticamente definidas y una lesión cerebral o cualquier otra situación que dificulte o bloquee parte de este desarrollo, nunca podrá llegar a afectar ni alterar nuestra identidad genética ni nuestra inteligencia. Estas son invulnerables. Puede incidir en la capacidad de demostrar ciertas habilidades pero no la potencialidad para adquirirlas.

Nuestra sociedad, ha consolidado con el paso de los años, muchos razonamientos que han marcado criterios para afrontar las situaciones de la vida. Estos los ha establecido, el hombre. Personas a priori muy preparadas, pero esto no quita que otra persona, y más si es una madre o un padre, tenga que dar por bueno, cualquiera de estos razonamientos, sistemas de tratamiento de enfermedades,...., sin hacer un análisis personal; y más tratándose de un hijo. Toda madre, padre o persona en general, sea cual sea el vínculo o parentesco, puede a partir de la vivencia personal, adquiriendo la capacidad de análisis y así poder ir decidiendo lo que más conviene. Es un proceso seguro que requiere unos tiempos. Cada uno necesitará su tiempo. Esto no es importante. Todo lo que previamente habremos hecho o no hecho, habrá sido necesario para a partir de aquellas vivencias, seguir evolucionando y enriqueciendo nuestro entorno y nosotros mismos.

Se habla de la plasticidad neuronal. Esta permite adaptarnos a las situaciones cambiantes de la vida. Cuando un sistema nervioso goza de muy buena salud, pudiendo disponer de la totalidad de sus recursos, la plasticidad fluye sin darnos cuenta. Las habilidades evolucionan en función de las actividades que practicamos y los estímulos que recibimos en cada instante. Cuando nuestro sistema nervioso, está lesionado o por la razón que sea, no puede disponer de toda su composición para hacernos funcionales, la plasticidad neuronal no puede fluir de igual forma. Las oportunidades que todos necesitamos para navegar como un velero sin sobrepasar la línea de flotación, adaptándonos en cada instante a las situaciones cambiantes de nuestro entorno, posiblemente, no serán suficientes para nuestro hijo. La voluntad de que su sistema nervioso evolucione , madure , crezca , buscando abrir todas las puertas para que sea únicamente él , quien con el paso de los años , nos pueda mostrar, hasta donde ha podido llegar en la conquista de las diferentes habilidades ; requerirá un mayor implicación específica y constante . Personalmente pienso que todo hay que hacerlo de manera progresiva. Haciendo un trabajo específico de media hora a una hora diaria, para empezar ya sería suficiente.

Nuestro hijo seguramente necesitará más oportunidades para que su sistema nervioso pueda reorganizarse haciendo uso de la plasticidad neuronal. Estas oportunidades se sucederán en la misma medida que la familia crea en su conveniencia. El camino es largo. Todos lo son. Para afrontarlo con esta implicación tan cercana donde seguramente, nuestras manos empezarán a interactuar con su cuerpo, detectando su comportamiento corporal de una manera más profunda y real; hay que estar muy convencido de que vale la pena incorporar en este ayudar a crecer a un hijo, estos ratos con unas oportunidades de crecimiento diferentes a las que se han producido hasta ahora y complementarias a éstas. Habrá que buscar el suelo como lugar de ocio, juego y trabajo.

Se habla de que la plasticidad neuronal, no es la misma según sea la edad cronológica de la persona. Yo pienso que es posible que algo de cierto haya en esta afirmación. De todas formas, es algo que a mí no me preocupa. Apostar por un trabajo de oportunidades que puedan dar pie a una evolución del sistema nervioso, requiere la implicación y convencimiento de las personas requeridas. La colaboración de nuestro hijo, puede aportar mucho de positivo o puede llegar a dificultar mucho su práctica. Por lo tanto lo más importante será la implicación y convencimiento de todos; padres e hijo (si es el caso). Si el hijo todavía no es consciente de la propuesta de trabajo; habrá que buscar un concepto de juego. Habrá que buscar su motivación a partir de la complicidad en la convivencia y el afecto creando un escenario de juego.
Conozco personas que con una edad por encima de los 60 años, han estudiado la carrera de derecho, o han aprendido a nadar o ir en bicicleta. ¿Si su sistema nervioso hubiera perdido su plasticidad, hubieran podido hacer tal proeza?

La fuerza de voluntad mueve montañas y esta aparece sin buscarla conscientemente, con el convencimiento de lo que queremos que forme parte a diario, durante un rato, del día a día de nuestro hijo.

Si te estiras en el suelo boca arriba y empiezas a reproducir con tu propio cuerpo, lo que hace un niño durante el primer año de vida, comenzarás para traerte manos y pies en la cara y / o boca, realizarás la transición del supino a prono mediante el volteo, dirigiendo la mirada y girando la cabeza hacia un lado levantando el brazo y doblando la pierna del lado contrario, para acabar haciendo el giro de 90 a 180 º. Posteriormente, adoptarás una posición de arrastrar tipo militar o similar con una tendencia a lateralizar un lado de tu cuerpo de forma homolateral. Es decir, pierna y brazo de un lado los flexionarás mientras la otra pierna estará estirada y el otro brazo, apoyado en el suelo dándote una posición estática estable de control. Alternando entre un lado y otro como si la cabeza dirigiera con su movimiento, el resto del cuerpo, conseguirás que todo el cuerpo cambie de posicionamiento y así puedes iniciar el reptado. Posteriormente, superando la presión de la gravedad, te pondrás a cuatro patas y gatearás, podrás sentarte en el suelo. Mientras, habrás estado trabajando la convergencia ocular a la distancia de la lectura y escritura, habrás integrado reflejos primitivos, sustituyéndolos por reflejos motores que hoy te permiten tener la movilidad que tienes y una serie de elementos madurativos intrínsecos. Finalmente te pondrás de pie y aunque entonces sólo dispondrás de los pies para mantener el cuerpo en armonía, habrás durante este tiempo, aprendido todo lo que necesitas para hacerlo y por lo tanto, podrás ponerte derecho solo sin ayuda. Siguiendo la secuencia genética, posteriormente, dado que ya habrás aprendido a comer sólido, llegará el habla, el pensamiento irá evolucionando y te harás grande tal y como lo has hecho.

Bueno, con todo esto, el sistema nervioso durante este tiempo, habrá madurado conjuntamente con este desarrollo funcional y éste se habrá producido gracias a la maduración neuronal correspondiente. Por tanto es un proceso sucesivo retro-alimentario. Como una especia de diálogo entre el cuerpo y la mente. Este es un proceso que la genética ha diseñado así y por lo tanto es inalterable e invulnerable. Cada vez que cualquiera de nosotros hacemos esta secuencia, estamos haciendo un gimnasio para el cerebro. Estamos reforzando una estructura neuronal ya creada que nos permite ser funcionales y por lo tanto es como si fuéramos a reseguir con un color más grueso, cada una de las trazas neuronales que se activan con nuestra funcionalidad.

Si por la razón que sea, alguno de estos movimientos lo hacemos de manera imperfecta, es porque nuestro sistema nervioso no ha madurado con la precisión necesaria para hacer el movimiento perfecto. El cuerpo se articula con estados tensionales diferentes para cada parte del cuerpo, generando complejas cadenas musculares que nos permiten ser funcionales y estas cadenas, fácilmente pueden tender a simplificarse si la madurez neuronal no acaba de alcanzar los niveles precisos.

Como ya he expresado, todo ello no tiene nada que ver con la inteligencia. Esta también es invulnerable. En todo caso puede tener algo que ver con la capacidad de demostrarla.

Por lo tanto, hacer esta mesa de gimnasio, sería hacer un gimnasio para el cerebro abrazando la genética humana.

Me parece muy importante aportar esta visión de la condición humana ya que la plasticidad neuronal que permite adquirir habilidades o perderlas en función del uso que hacemos de nuestro cuerpo, deportes que practicamos en cada momento, o estímulos sensoriales que recibimos; permite también modificar y por lo tanto mejorar habilidades incumplidas.

Como si de un castillo humano se tratara, nuestro desarrollo se produce por etapas y cada etapa, es la base de la siguiente. Como en una escalera, cada escalón que subimos, nos permite afrontar el siguiente.

Es posible que esta escala se haga larga y a veces difícil de subir. Los años pasarán de todas formas y de producirse cambios por pequeños que puedan parecer, aportarán una mejor funcionalidad ya sea interna (digestiva, pulmonar, ....) o externa (sensorial o motora). Por lo tanto estos justificarán el esfuerzo realizado.

Pienso que todo ello son conceptos de la naturaleza. No hablo de cosas extrañas. La reproducción en cautividad de peces, moluscos o los invernaderos, buscan reproducir las condiciones naturales de un hábitat, conocedores de que imitando la naturaleza, las cosas se sucederán tal y como deseamos. No podemos ir en contra de la naturaleza.

Dado que nuestro desarrollo está genéticamente definido antes de nacer y tenemos la capacidad plástica de nuestro organismo para hacerlo efectivo, personalmente, no conozco ningún otro planteamiento en este ayudar a crecer un hijo mejor que el descrito; que complemente la tarea de hacer de madre o hacer de padre. Esta es mi opinión.

Pienso que si nuestro organismo, es capaz de hacer frente desde una perspectiva de auto curación a las heridas de la piel, fracturas óseas, los efectos de los resfriados, disfunciones digestivas,..... Activando mecanismos de defensa como la propia fiebre, entre otros tantísimos, ¿por qué nuestro organismo no debe poder activar estrategias reparadoras para nuestro sistema nervioso? Quizá tan sólo haya que ofrecer un entorno donde las oportunidades se puedan suceder.

Todo lo que he escrito, es fruto de la interpretación personal que hago de nuestra vivencia y de todo lo que he leído, así como de todo lo que nos han aportado aquellos profesionales que nos han acompañado y siguen acompañándonos en este trayecto.

miércoles, 16 de julio de 2014

112. DE UN DIAGNÓSTICO DE RETRASO EN LA MIELINIZACIÓN Y ADELGAZAMIENTO DEL CUERPO CALLOSO, HA PASADO A LA NORMALIDAD



Hola, tengo una niña de 3 años, cuando tenia un año escribi en el blog de Estimulación Temprana y Desarrollo Infantil (http://estimulaciontemprana.fullblog.com.ar/disfunciones_del_cuerpo_calloso_3491189337888.html#C140553539695500) porque a mi hija le diagnosticaron retraso en la mielinización y adelagazamiento del cuerpo calloso. 

Nosotros seguimos los consejos de la autora del blog y permitimos que la niña pasara por todas las etapas del desarrollo el tiempo que fuera necesario, sin presionarla... mi hija caminó a los 2 años y medio y en este momento corre por todos lados!!, en la ultima resonancia que le hicieron salio todo normal, tanto el proceso de mielinización como el cuerpo calloso... por lo que estoy convencida que efectivamente todas las estimulaciones y los consejos ayudaron a normalizar el diagnostico y a que el cuerpo calloso desarrollara sus fibras.

Actualmente mi niña está en el jardin, aun no habla pero entiende  todo lo que le decimos y su proceso cognitivo es muy normal para su edad, por lo que tenemos toda la fe en que dentro de poco empezará a hablar, en el momento en que esté preparada para ello.  Espero haber contribuido con mi aporte a las familias que tienen un niño con un diagnostico similar.

María

jueves, 10 de julio de 2014

111. ES UNA GRAN FELICIDAD VER LOS RESULTADOS EN MI HIJA



Fabiana una niña actualmente con (2 años y 7 meses), Valiente, Fuerte, Luchadora, a la hora de su nacimiento el parto fue mal atendido por lo que ella tuvo falta de oxígeno de 2 horas aproximadamente estamos hablando verdaderamente de un Milagro , La falta de oxígeno le ocasiono un retraso psicomotor de 1 año  aproximadamente, Al año exacto de vida mi hija no giraba, no se sentaba sola , no llevaba una galleta a su boca, no gateaba, no se podía parar mucho menos  caminar, es cuando decido llevarla al pediatra e insistirle ya que Fabiana era una bebe muy gordita todos los médicos me indicaban que era la obesidad que no la dejaba avanzar , pero dentro de mi y mi corazón de madre sabía que eso no era , al verla el nuevamente me da la razón y me indico lo de su retraso psicomotor es cuando el decide mandarla a estimulación temprana y terapia física , cuando la terapeuta Física evalúa a mi hija y me indica que ella tiene Hipotonía Muscular(Tono muscular bajo), yo decido buscar información sobre esto y me doy la sorpresa de encontrarme en internet con Rosina Uriarte le escribí en mi desesperación no sabia que no era de Costa Rica y ella me responde que ella no me puede ayudar porque vive España, me mando unos tips por correo de como ir ayudando a mi hija mientras me ayudaba  a conseguir  un colega en Costa Rica que diera la terapia , y es cuando llega a nuestras Vidas  Annette Loynaz  y nos ayuda con la Terapia de Movimiento Rítmico, Excelente terapia ,sumamente feliz de haberme enterado de ella ya que debido a ella obtuvimos todos los siguientes logros.

Asistimos a Terapia por primera vez el 20 de diciembre del 2012 (1 año y 1 mes),  para ese mismo dia de terapia mi hija Fabiana sale de terapia diciendo adiós perfectamente con sus manitas y en cuanto llegamos ala casa empezó a girar, para mi una gran felicidad ver los resultados en mi hija , asistíamos a terapia cuantas veces fuese necesarias y lo que Annette nos indicara, asi 3  meses después (1 añoy 4 meses) se sento sola por primera vez , luchamos porque gateara y asi fue  4 meses después  (1 año y 8 meses) y de lo que resta de tiempo  mi hija se puso de pie , se agarraba de las silla y decide caminar  ayudándose de un mueble y asi hasta que el 24 de febrero del 2014 (2 años y 3 meses) logra caminar por si sola.

Gracias a Dios ,  Annette Loynaz  y  la constancia de mi parte, la perseverancia , lucha y valientia que caracterizan a mi hija es lo que hace que  hoy por hoy  los médicos me indiquen su asombro de que verdaderamente aún no se explican cómo Fabiana en tampoco tiempo logro tantísimo y mi famila y yo sumamente felices y agradecidos de ver a nuestra hija tan bien a nivel de todas sus áreas.

Gloriana (Costa Rica)

110. EN LAS ISLAS CANARIAS TAMBIÉN HAY ALTERNATIVAS, SÓLO HAY QUE BUSCARLAS


 
En las Islas Canarias también hay alternativas, sólo hay que buscarlas.

Hace tiempo que leo este blog y creo que ya ha llegado el momento de que yo también participe para contar mis experiencias.

Soy madre de un niño que acaba de cumplir seis años y al que, teniendo sólo dos añitos, un neurólogo le diagnosticó un trastorno generalizado del desarrollo (TGD).Después de hacerle todo tipo de pruebas y de que todas salieran “bien”, necesitábamos saber qué era exactamente lo que tenía el niño para así poder buscar un tratamiento. Cuando tenía casi dos años y medio una psicóloga le diagnosticó autismo y empezó un tratamiento psicológico cognitivo-conductual en su gabinete. Después de varios meses siguiendo esta terapia a diario, no veíamos avances significativos en el niño. Entonces, y desoyendo los consejos de la psicóloga que me decía que no buscara información en internet porque se decían muchas cosas y no debía darles crédito, pasé muchas horas buscando alternativas, seleccionando información; necesitaba algo que poder ofrecer a mi hijo.

Encontré información sobre asociaciones, programas, métodos, terapias..., pero todo estaba en territorio peninsular o en otros países. Y es que aún no he dicho que vivo en Gran Canaria: ¡Vaya problema!. Además, sólo hacía varios meses que había dado a luz a mi segunda hija.

Pasó el tiempo, mi hijo no avanzaba y no sabía cómo ayudarle. Me habían convencido de que estaban dándole toda la ayuda profesional disponible, ya que además de la terapia cognitivo-conductual, también recibía una educación adaptada a sus necesidades en un colegio de educación especial y logopedia dos días a la semana.

Sin embargo, hace un año aproximadamente, llegó el momento en el que yo di un paso adelante. Retomé de nuevo la búsqueda en internet. Leí las experiencias publicadas en este blog tan fantástico y eso me animó a seguir con la investigación. Esta vez sí dio sus frutos: ¡encontré las alternativas que buscaba en las Islas Canarias!.

Empezamos con la terapia de integración sensorial en el gabinete de estimulación infantil de Christelle Cuenot. Le ayuda a integrar los estímulos que sus sentidos perciben y que su cerebro no es capaz de procesar adecuadamente. El niño ha mejorado mucho y también nuestra calidad de vida. Nos ha ayudado y orientado muchísimo.

Llevé al niño a la Clínica Biomedik en Tenerife donde el Doctor Cubrías, especialista en Medicina Ortomolecular, le está tratando una candidiasis intestinal y la eliminación de metales pesados de su cuerpo. Ha bajado de peso, ya no tiene diarrea, come y duerme mejor, está más tranquilo y enferma con menos frecuencia.

También hacemos Floortime, de lo cual me siento particularmente orgullosa, ya que yo tengo mucho que ver aquí. La terapeuta del Centro MOA me enseña a jugar con mi hijo para ayudarle a ir avanzando en su desarrollo, pero no le forzamos a nada, es él el que elige los juegos y nosotras participamos en ellos para fomentar la comunicación y la interacción.

El último paso ha sido acudir  al Centro de Psicología Estimúlale para realizar el Método Tomatis. Aquí también puedo acompañar y jugar con mi hijo mientras recibe las sesiones de escucha. Ha hecho ya tres fases y puedo decir que el niño ha experimentado mejoras y avances que hace un año eran impensables.

Para resumir, en el último año y gracias a estas terapias mi hijo ha conseguido mejoras que no llegaban después de más de dos años de terapia cognitivo-conductual (la única válida, según las investigaciones científicas). Estas terapias han conseguido mejorar su salud, su alimentación, su comportamiento, su atención, su descanso nocturno, el control de esfínteres, la comunicación (que todavía no es verbal, pero ha empezado a señalar y a mirar a otras personas cuando quiere algo), su psicomotricidad, su juego (que cada vez es más funcional), su planeamiento motor,...

Para su famillia todo esto significa mucho. Ha mejorado nuestra calidad de vida, pero, sobre todo, es un punto de partida, ya que ahora sabemos que estamos en el camino correcto y que veremos más avances en este pequeño, que hasta hace un año estaba estancado y perdido en su mundo.

Quiero dar las gracias, de todo corazón, a todos los que han participado en  este cambio y animar a quienes, como yo, se vean sin posibilidades de cruzar este inmenso Océano Atlántico.

Dejo los datos de contacto con  los centros que he nombrado por si consideran conveniente añadirlos a los que ya aparecen en su blog.

De nuevo, mi más sincero agradecimiento.

Elisa (Gran Canaria)

  Gabinete de Estimulación Infantil Christelle Cuenot


Clinica BioMedik

Calle Alonso de Castro , 1 Ofc. 206 , Edificio: Cinelandia, La Cuesta - La Laguna, 38320

Phone: 922265897 – 619534920                 http://www.clinicabiomedik.com/

Centro MOA - Afecto en Movimiento (Floortime). Las Palmas de Gran Canaria.


 c/ Pimentero, 31 Local


  Zona C.C. Las Ramblas



 
  Centro de Psicología y Educación "Estimúlale" 

  Las Palmas de Gran Canaria:     C/ Pino Apolinario, nº8  Tfno: 619 586 315

http://www.tomatislaspalmas.com/  e-mail: info@tomatislaspalmas.com

  Santa Cruz de Tenerife: C/ Álvaro Rodríguez López, nº30  Tfno: 676 270 874

http://www.tomatistenerife.com/      e-mail: info@tomatistenerife.com

domingo, 27 de abril de 2014

109. ¡NO TE CONFORMES CON LO QUE TE DIGAN LAS TERAPIAS/PROFESIONALES OFICIALES!


Buenos días, soy madre de un niño con Trastorno Específico del Lenguaje mixto (comprensivo-expresivo), mi hijo estuvo 18 meses en Atención Temprana recibiendo las llamadas terapias oficiales (logopedia, psicomotricidad y psicoterapia), avanzaba sí, pero muy lentamente, al final y por una serie de circunstancias muy largas de mencionar, decidí sacarlo de Atención Temprana a los 5 años y dirigir su recuperación yo (la persona con el mayor interés en el mundo por su mejoría) y aunque supuso un fuerte impacto económico en casa, comenzamos junto con la terapia oficial por excelencia para niños con problemas de lenguaje (logopedia) a buscar entre todas estas terapias llamadas “alternativas” . El resultado: ¡mi hijo avanza mucho más rápido! Estamos acabando la primera fase del método Tomatis y creánme, el niño está más hablador, más curioso, más (como digo yo) “entre nosotros”, más maduro. Pero no sólo hacemos Tomatis, también hay otras terapias que le están ayudando: Terapia de Integración Sensorial, Terapia de Movimientos Rítmicos y Reflejos primitivos, método SENA (Sistema de Estimulación Neuro-Auditiva), etc. Estas terapias las iniciamos en junio del 2013 y en octubre de ese mismo año nos reunimos con su Maestro y nos dijo que veía al niño muy bien, aún muchas cosas pendientes de trabajar pero, los objetivos que pensaba alcanzaría a mitad de curso, ¡ya los había conseguido! y que quitando su falta de atención, podía realizar todas las tareas como el resto de la clase.
Se critica que todas dicen que pueden ser usadas para trabajar casi todos los problemas, y eso es así porque todas ellas lo que hacen es trabajar el Sistema Nervioso Central, que en los niños con problemas la mayoría de las veces está desorganizado o inmaduro, y si no hemos construido unas buenas conexiones neuronales (unos buenos cimientos) no se puede acceder a los niveles superiores, primero andar, luego hablar y por fin pensar.
También se comentan que son terapias caras, ¿y los logopedas o psicólogos oficiales no son caros? Yo pago 300.-€ al mes por la logopedia de mi hijo (por hora y media a la semana) y según los días del mes he llegado a pagar 375.-€!!! El psicólogo que diagnosticó a mi hijo (uno de los mejores de España) por una sesión de 3 horas me cobró 380.-€!!!! Que todo lo pago muy a gusto por mi hijo y la profesionalidad y calidad tiene un precio, pero no me pongan como uno de los problemas de las terapias alternativas ese porque por ejemplo la Terapia de Movimientos Rítmicos la haces tú en casa (son ejercicios de psicomotricidad para estimular el cerebro) y vas a revisión cada 2 meses y medio y pagas 40.-€ por visita, si voy 5 veces al año son 200.-€ al año, que divido por 12 meses sale a unos 17.-€ por mes, vamos regalado… y confirmo que sí, que funciona, al menos en mi hijo. Lo que sí es verdad es que eso de que al mes ya ves mejorías en mi caso han tenido que pasar 5 meses (salvo en Tomatis, que antes de acabar la primera fase ya he visto mejoras).
Otra cosa que quería añadir es que todas esta terapias alternativas se basan en estimulación, estimulación y estimulación a través de ejercicios, música, canciones, pero ¡Nunca! utilizan fármacos o drogas, cosa que las terapias oficiales sí y a mi modesto entender un cerebro que está en pleno desarrollo meterle drogas me parece una aberración y eso sí que es verdaderamente peligroso… Ojo, habrá casos en que no quedará más remedio, como en todo, pero ¿porqué no probar antes algo inofensivo y si no da resultado probar con lo peligroso?. Eso sí, todas estas terapias no son automáticas y detrás de ellas hay mucho trabajo y esfuerzo,a veces son años de terapias, ¿pero los fármacos no son en algunos casos para toda la vida?. Indicar que en el caso de Tomatis, a mi hijo ya le he notado cambios a las 30 sesiones de tratamiento y eso me da esperanzas y me reafirma en seguir adelante.
Para acabar, parece ser que en algunas terapias se han intentado hacer estudios científicos serios (de Tomatis y de Integración Sensorial hay alguno publicado incluso en revistas oficiales) pero esto es muy difícil porque los casos son muy heterogéneos y los modos de tratamiento son tan individuales y específicos para cada caso que parecen no cumplir los requisitos mínimos que se exigen. Además indicar que cada niño es un mundo, lo que puede ir bien a uno a otro no le hace efecto, y eso pasa con las terapias alternativas y con las oficiales. No hay nada milagroso, todo es a base de trabajo y constancia.
Así que mi consejo como madre para todo el que lea este comentario ¡NO TE CONFORMES CON LO QUE TE DIGAN LAS TERAPIAS/PROFESIONALES OFICIALES! busca, investiga y si no resulta peligroso para el niño ¡pruébalo! el no ya lo tienes de antemano (y dale tiempo, al menos 4 meses realizándola), lo único que puede ocurrir es que te sorprendas y tu niño mejore…
Perdón por la extensión del comentario pero no podía por menos de romper una lanza en favor de las terapias que tanto están ayudando a mi hijo y que podrían ayudar a tantos otros niños…
Un saludo a todos. Gloria

martes, 8 de abril de 2014

108. INVESTIGAR LAS CAUSAS Y EVITAR LA MEDICACIÓN EN EL TDA-H


Testimonio tomado de la página de PILAR VERGARA

A quien pueda interesar:

A través de estas líneas, solo pretendo contar mi experiencia (mejor dicho, la de mis hijos), después de que los mismos hayan finalizado su terapia visual:

Soy madre de 2 niños, de 14 y 12 años de edad respectivamente. Los dos han sido diagnosticados de TDA, la mayor con hiperactividad, y el menor, sin ella. Con ambos he tenido problemas de consideración en el colegio, afortunadamente sin fracaso escolar, pues tengo la suerte de que los dos son inteligentes y aprenden casi del aire, pero ello no ha impedido que en el cole se hayan visto relegados como los malos, traviesos, molestos, etc.… en el caso de mi hijo, con 9 años, le calificaban como el ”vago-revago”. Obvio decir como estaba la autoestima de mis hijos…, por los suelos.

Después de acudir a un gabinete psicológico con mi hija mayor (entonces tenía 9 años), de rellenar unos cuestionarios (padres y profesores) completados cuando más cabreada estaba con la situación, y de pasar la niña unos Test DSM, fue diagnosticada de TDAH. Al día siguiente ya le había prescrito medicación (Concerta). Lógicamente, comencé a darle la medicación, pensando que servía la solucionar un problema. Con el tiempo observé que sólo servía para mitigar y camuflar algunos síntomas (sobre todos el exceso de actividad física) pero continué medicándola por prescripción médica.

Poco tiempo después empezaron a surgir los problemas con mi hijo (en torno a los 8-9 años), actué de forma diferente (ya se sabe, de los escarmentados nacen los enseñados…). También fue diagnosticado de TDA (sin hiperactividad), a través de los cuestionarios y test DSM. Pero en este caso actué de forma diferente: me dediqué a buscar las causas del problema y soluciones, y no me fijé tanto en los síntomas.

Después de dar muchas vueltas, tuve la suerte de dar en mi ciudad (Albacete) con una Optometrista Comportamental que profundizó en los problemas de mi hijo, evidenciando la necesidad de una terapia visual que después se complementó, a raíz de una consulta con un prestigioso Neurólogo catalán (Dr. Ferré), con un tratamiento para integración de reflejos y estimulación del cuerpo calloso del cerebro para tratar el problema de lateralidad que se evidenciaba como causante de base. Todo se complementa con tratamiento psicológico para mejorar la autoestima del niño, ejercicios de atención y favorecer sus relaciones sociales, pues no olvidemos que a los 10 años la autoestima del niño era prácticamente inexistente, hasta el punto de adoptar la decisión de cambiarle de colegio, lo que fue un acierto.

Afortunadamente, la terapia ha comenzado a dar sus frutos y hemos evitado, en el caso de mi hijo, la medicación.

Tal es el caso que, a pesar de que mi hija estaba medicada y obtiene buenas notas en el cole, también en su caso he preferido profundizar en las causas del TDAH para buscar soluciones. Consulte con la Optometrista y con el mismo Neurólogo, quienes, después de muchas pruebas, me confirmaron casi lo que ya sabía: mi hija no tiene TDAH, ni existe motivo para medicarla con anfetaminas a diario (después de tres años de medicación). Tan sólo evidencia un problema de visión muy considerable (y tratable con la terapia visual oportuna), además de un problema de bloqueo probablemente causado por el excesivo estrés que sufrí durante la gestación de mis hijos y en sus primeros años de vida, causado por la pérdida de una hija anterior: los hijos no son ajenos a nuestros miedos y a nuestro estrés, incluso desde el momento de la gestación.

Actualmente, mi hija de 14 años ha finalizado su terapia visual y yo le he suprimido la medicación sin haber notado demasiado cambio en su conducta. En el caso de mi hija coincidimos con la pubertad (etapa idiota donde las haya), pero afortunadamente sus resultados escolares son bastante buenos. Incluso se percibe en ella un interés por la lectura que yo daba por descartado incluso estando medicada.

Espero que este testimonio resulte útil a otras personas que, como yo, estarán dando tumbos de un sitio a otro, e incluso medicando a sus hijos con cierto reparo. No duden en investigar las causas, probablemente encuentren algo que puedan solucionar y evitar una medicación que sin duda, a la larga, tendrá sus consecuencias…

Un saludo,

Antonia Martínez. Albacete.

martes, 4 de marzo de 2014

106. UNA MADRE AGRADECIDA

 
Soy madre de tres niñas. Mi segunda hija tuvo un embarazo traumático, pensaban que moriría. Finalmente nació prematura y permaneció bastantes semanas en una incubadora de la UCI con respiración asistida. Después se saltó las etapas de suelo (reptado y gateo) ya que le regalamos un andador con 7 meses pensando que así podría moverse por la casa y explorarlo todo.
Ahora lo veo todo claro pero cuando comenzaron los problemas yo no sabía que el embarazo y los primeros meses de la vida de ella habían sido decisivos en su desarrollo.
Sus primeros problemas se manifestaron en el lenguaje. Con 3 años casi no hablaba y lo que decía no se le entendía apenas. La llevamos al pediatra y nos dijo que era pronto, que dejásemos que madurara, que se arreglaría solo. En el cole también la valoraron y nos dijeron lo mismo, que esperásemos. Pero nosotros sabíamos que algo no iba bien ya que nuestra primera hija a los 2 años hablaba mucho mejor que ella. Además era emocionalmente muy insegura y bastante torpe al moverse. A los 4 años fuimos al otorrino para que valorara su audición y era perfecta, luego nos mandaron al foniatra que dijo que tenía dislalia y nos derivó al logopeda 1 hora a la semana durante 2 años. Mejoró un poco pero seguíamos sin comprender bien lo que nos decía. La niña empezó a ir mal en el cole, confundía las letras en los dictados, invertía los números, se saltaba las líneas al leer, no distinguía la derecha de la izquierda y seguía siendo muy infantil para su edad. No sabíamos qué hacer, no queríamos esperar más pero ni la foniatra, ni la logopeda ni el pediatra nos ayudaban.
Buscando en internet dimos con ESTIMULARE. Cuando Rafael Díaz evaluó a la niña durante 5 horas interminables y nos dijo que tenía un trastornos del procesamiento auditivo, una lateralidad  no definida y 5 reflejos primitivos retenidos entre otras cosas, respiramos aliviados. Está mal el decirlo pero sabíamos que la niña tenía algo y el resto del mundo nos tomaba por locos.
Enseguida empezamos con la terapia. Nuestra hija ha hecho Tomatis, la terapia rítmica interactiva y estamos con la terapia de movimientos rítmicos. Además Rafael nos aconsejó que visitáramos primero de todo a un osteópata craneosacral y antes de la terapia de movimientos rítmicos nos dijo que fuésemos a un optómetra comportamental. Lo bueno de este centro es que te miran a la niña de arriba a abajo y te dicen dónde debes acudir porque están al tanto de las terapias que mejor te pueden ayudar.
Lo primero que hemos notado es que ha aprendido a decir que no y tuvo la etapa de rabieta que no había tenido con 3 años lo que le ha supuesto un gran avance en lo emocional. Estaba más tranquila, dormía mejor y se le entendía más al hablar. Se relacionaba mejor con sus compañeros. La niña ha afianzado su lateralidad diestra y ya escribe mejor. En los dictados ya no confunde los fonemas f y k, o los t y p, ha empezado a discriminarlos.
Lo más importante es que ella ha mejorado su autoestima porque se creía que era tonta. Recuerdo cuando Rafael le dijo un día ¿Cuántas veces has pensado que eras tonta? Y la niña se echó a llorar. Ahora es una niña feliz que, aunque le queda todavía mucho camino por delante, siente que es capaz de cualquier cosa que se proponga.
Espero que este testimonio les sirva a otros padres que como nosotros se sienten incomprendidos por el sistema sanitario y educativo tan rígido que tenemos.
Gracias ESTIMULARE,
Firmado por una madre agradecida

jueves, 13 de febrero de 2014

105. LA LENGUA DE SIGNOS: UNA OPORTUNIDAD PARA MEJORAR LA COMUNICACIÓN



Unas horas antes de salir  desde su nacimiento con mi pequeño Valiente, y después de haber estado ingresado casi 90 días en el hospital. El otorrino  me dijo las siguientes palabras:
-  Creo que tu hijo sufre  hipoacusia neurosensorial bilateral como consecuencia de haber tomado medicamentos ototóxicos.Dentro de seis meses   le operemos y le pondremos un implante coclear, con lo que solucionaremos el problema.

De repente la alegría por irnos del hospital, se esfumó. Me acababan de echar de un jarro de agua fría de realidad, salíamos del hospital pero con secuelas.
A los pocos días  cuando Valiente inició sus sesiones de fisioterapia  descubrimos que además del problema de audición  también sufría  otra secuela  la hipotonía muscular.

Después tanto luchar, yo no estaba dispuesta a que mi bebe  se tuviera que conformar  con vivir con secuelas.
Valiente es un gran luchador, ya  había demostrado que nada le pararía.

Fue en este momento cuando iniciamos nuestro caminar, en búsqueda alguna solución, cuando comenzamos a descubrir  e  utilizar todo tipo  de terapias incluidas  las llamadas alternativas.
A lo largo de estos años hemos probado con homeopatía, kinesiología, osteopatía, musicoterapia, método tomatis, integración sensorial, psicomotricidad,  fisioterapia método bobath, psicomotricidad, psicólogos infantiles, logopedas y lengua de signos.

Hace poco descubrí  vuestro blog  Padres con alternativas, y me resultó muy interesante leer las opiniones de los padres sobre las distintas terapias  con las que son tratados sus hijos. Hace pocos días he iniciado una nueva aventura abriendo mi propio blog mamadeunvaliente.blogspot.com, en que voy comentando nuestros avances y logros.
Mi experiencia al respecto de las terapias alternativas, es que por lo general  en el caso de Valiente han sido muy positivas. Pero  hay que tener cuidado; hay que  buscar el lugar y los terapeutas adecuados que realmente sean expertos las terapias que van aplicar. También es importante  que sea el momento  para aplicar esa terapia; es decir que el niño este fuerte físicamente para aguantar la terapia; y que el tipo de estimulación que le van a dar sea el  adecuado para el momento evolutivo en el que se encuentra el niño.

En este tiempo también he aprendido que, tanto los papas como los terapeutas deben ir adaptándose a las mejoras del niño. Muchas veces por  tranquilidad, comodidad o por no saber hacerlo de forma diferente, estacamos la evolución del niño, por eso  yo creo que no hay que tener miedo a los cambios e ir utilizando las diferentes terapias que se nos presentan.
Leyendo vuestro blog, me he dado cuenta que no había ningún comentario sobre la lengua de signos. Como os he comentado anteriormente  el otorrino nos comentó que habría que colocarle un implante coclear para que  mi pequeño oyera. Pero mi instinto de madre me decía que mi pequeño oía .Yo siempre les decía a los médicos que mi pequeño tenía un problema en la audición, pero que no era sordo. Tres años después y numerosas pruebas por fin me han dado la razón, la audición de mi pequeño es normal.

Sin embargo, aun no habla , el ultimo diagnostico es retraso en el lenguaje, a causa de retraso madurativo.

Mi pequeño Valiente ya tiene tres años, y tanto él como yo  tenemos la necesidad de comunicarnos. Por eso, hace un año decidí probar con la lengua de signos. Fue una decisión que me costó mucho tomar. Los logopedas que hasta ese momento  lo habían tratado , apenas tenían conocimiento sobre ella. Muchos al ser de  la rama oralista, lo desaconsejaban. Pero de nuevo volví a hacer caso a mi instinto y luchando contra mis miedos, nos apuntamos a clases de lengua de signos, mi pequeño Valiente, mi marido y yo.
Allí descubrimos que Valiente tiene una gran memoria visual, recuerda con facilidad los signos y le ayudan en la compresión del lenguaje. Gracias a la lengua de signos Valiente comprende mucho mejor lo que los demás le queremos decir, y está empezando a comunicarse.

La Mamá de un Valiente